Buscar:

Mail: pacodelrio@lanovelanegraenelmundo.com
Inicio Presentación Conceptos La Novela Negra en el Mundo Biografía

El nacimiento de la novela negra en Estados Unidos.


INTRODUCCIÓN.

Cuando Hammet comenzó a publicar sus primeros relatos en la revista Black Mask en 1923, Estados Unidos estaba sumergido en plena vorágine de los “años veinte”, tratando de deglutir la amarga victoria de la Primera Guerra Mundial, en plena Ley Seca, las mafias se desarrollaban a sus anchas y los poderes públicos miraban hacia otro lado mientras sus bolsillos se iban hinchando. Y al final de la década, todo explota con el crack del 29 y la Gran Depresión, las calles se llenan de paro y delincuencia, pidiendo a gritos un cambio, nuevas formas.

En lo literario una Generación Perdida, todos hijos de la Guerra, iban escalando los senderos de la gloria hacia los premios Nobel.

En el terreno de la Literatura policial, las antiguas fórmulas se estaban agotando hasta que un grupo de autores decidieron transgredir las viejas normas, se hacen eco de las nuevas demandas de la sociedad y sacan sus relatos a la calle, aprovechando los nuevos sistemas de publicación de bajo costo con el que se podía llegar a todo el mundo.

Estos autores no van a ganar el Premio Nobel como los de la Generación Perdida, pero van a conseguir igualmente la gloria por la creación de un género literario: La Novela Negra, que sigue vigente en nuestros días y disfrutado por millones de lectores.


LA TRANSGRESIÓN DE LAS NORMAS. LA NOVELA HARD-BOILED.

Hasta la década de los veinte del siglo XX en Estados Unidos la novela policial y detectivesca seguía su trayectoria marcada por las normas impuestas por su creador Allan Poe y luego por sus sucesores tanto norteamericanos como británicos. Pero la sociedad estaba cambiando y estos cambios tenían que llegar al mundo del relato policial.

Fue Raymond Chandler en su ensayo “El simple arte de matar” el que tiró la primera piedra con su frase: “Los escritores ingleses son los mejores escritores aburridos del mundo”, con esto daba a entender que los autores como Conan Doyle, Milne o Agatha Christie engañaban a sus lectores con subterfugios que no les permitía ver la solución de un caso hasta su solución final, y que presentaban ficciones puramente fantásticas pero sin ninguna conexión con el mundo real.

Presentaba como ejemplo al London Detection Club con “sus asesinatos perfumados, sus solteronas metomentodo, viejos aristócratas asesinándose unos a otros con métodos eminentemente civilizados y groseramente improbables, y estúpidos policías a los que les lleva 300 páginas resolver un caso que la policía de Los Ángeles hubiera finiquitado en media hora”

Como contrapartida, Chandler citaba a Dashiell Hammett como paradigma de la literatura policíaca norteamericana. Según Chandler: “Hammett devolvió el crimen a la clase de gente que suele cometerlo por razones reales y no sólo para proporcionarle al escritor un cadáver, y que además, lo cometen con los medios disponibles al alcance de la mano: nada de pistolas de duelo, curare o peces tropicales”.

Justamente Hammett incorporaba a sus historias el elemento del que, en general, carecían las novelas británicas: la realidad. Por supuesto, sus novelas violan todos los códigos de género prohibidos por el London Detection Club.

Hammett sabía mejor que nadie que todo aquello que los escritores británicos intentaban evitar como clichés, en verdad formaba parte de la realidad del auténtico crimen.

En suma, Chandler caracterizaba la novela policíaca norteamericana por una naturaleza más violenta, sucia y cercana a la realidad que la británica y que, a partir de la publicación de los primeros relatos de Hammett, Erle Stanley Gardner, Carroll John Daly o el propio Chandler en revistas “pulp” como Black Mask, Detective Story o Dime Detective, recibirían la denominación genérica de hard-boiled. Hard-boiled era el adjetivo que comúnmente acompañaba las descripciones editoriales para la promoción de los relatos.

El término hard-boiled con el que los anglosajones denominan a este género policial, no es otro que el que llamamos en el mundo hispano Novela Negra y que en el francés se llama Polar y en el italiano Giallo.


Características de la novela negra.


LAS TRAMAS.

Si en la novela policial detectivesca existen dos historias, el crimen y su investigación, en la novela negra estas dos historias se fusionan. El crimen coincide con la acción y es un reflejo de la sociedad dura y violenta. Ya no importa el cómo sino el porqué.

Las tramas son realistas, dinámicas y violentas. El crimen deja de ser algo aristocrático y se convierte en algo brutal y cometido por delincuentes sin escrúpulos, y vuelve a las calles, se humaniza.


EL DETECTIVE.

Es el personaje principal del género, aunque también puede ser un policía.

Ahora, el detective es un personaje falible, que se ve afectado por el enemigo, que está bajo presiones sociales y que revelará no sólo las verdades circunstanciales, sino también las humanas.

El detective duro (hard-bolied) sale a las calles, ya no se queda en su casa, no hay tiempo para la deducción y el análisis, tiene que salir a buscar algo que muchas veces no sabe qué es. Además, este detective es un profesional (tiene su propia oficina) y gana dinero con ello. Tiene sus propios métodos: soborno, amenazas... Y su propio código moral. Actúa como justiciero. Es un tipo solitario, duro, desencantado de la vida, moralmente inflexible: el retrato de un perdedor. Es un triunfador profesional pero perdedor como individuo.


EL ESPACIO.

El espacio en donde se desarrollan las tramas de la novela negra es el entorno urbano.

La atmósfera que se respira y que es fundamental para la novela negra, es una atmósfera de tipo delictivo, donde el delito, la infracción, la amenaza y el asesinato son denominador común.

Se trata de un ambiente de alta peligrosidad, en extremo violento, donde el poder y el dinero motivan la acción, donde la noche es caldo de cultivo para los acontecimientos.

Se abandonan los escenarios aristocráticos y sofisticados para adentrarse en la jungla de asfalto, es decir, la gran ciudad. La ciudad adquiere en la novela negra un gran valor porque en ese espacio urbano es donde tiene lugar el crimen.


EL LENGUAJE.

El lenguaje que se utiliza es un lenguaje de estilo realista. La novela negra introduce una novedad literaria respecto a la novela policial clásica y es la entrada de un lenguaje nuevo, duro y violento, el lenguaje de la calle. Busca ese lenguaje callejero, cortante, coloquial o del hampa.

Además, deben utilizar también la jerga adecuada. La prosa es una prosa cargada de verbos de movimiento. Y las descripciones son eminentemente visuales, muy breves.


EL NARRADOR.

El narrador de esta novela, casi siempre, suele aparecer en primera persona, de esta forma de trata de dotar de mayor realismo a la obra. Este narrador coincide normalmente con el protagonista.


CRÍTICA SOCIAL.

Característica fundamental de la novela negra y diferenciadora con otros géneros, incluso dentro del mismo género autentifica la verdadera novela negra de otras mediocridades. Novela social por excelencia ya que sus autores narran y describen la realidad de la sociedad en la que viven. Sociedad en crisis, de mafias, de delincuencia y de corrupción.


LOS NUEVOS SISTEMAS DE PUBLICACIÓN: LOS PULP.

Los pulp, eran el soporte donde aparece este nuevo género policial, eran publicaciones baratas, debido a la escasa calidad de la pasta de papel hecha con pulpa, de dónde sacan el nombre, típico producto de narrativa de evasión para consumo de masas. Solían editar varios relatos por número y se caracterizaban por sus portadas llamativas y sugerentes llenas de color y por especializarse en cada uno de los diferentes géneros de literatura popular, misterio, terror, aventuras, ciencia ficción, etc. con un lenguaje sencillo y directo, algunas veces obsceno con la única intención de entretener y provocar sensacionalismo.

Históricamente emergieron de las publicaciones periódicas del siglo XIX.

El por qué de este tipo de literatura y soporte no es difícil de averiguar. Los autores literarios del siglo XIX escribían para una clase elitista que indistintamente del poder adquisitivo, sabían leer. Pero los hábitos cambiaron en las primeras décadas del siglo XX y la necesidad editorial era llegar al mayor número de personas, con las historias más atractivas, con un lenguaje sencillo y, por supuesto, con el menor costo posible, no estaba la cosa para despilfarros.

The Argosy, fue la primera de todas fundada en 1882 por Frank Munsey. Revista semanal en formato de periódico y un variopinto contenido. A partir de aquí fueron muchas las revistas pulps que fueron apareciendo y algunas especializadas en diversos temas. Weird Tales estaba especializada en relatos de fantasía y terror, Amazing Stories en ciencia ficción, Doc Savage Magazine en aventuras, y muchas más.

Un caso curioso e insólito es el de Nick Carter, quizás el detective más antiguo de los pulps. Apareció por primera vez en 1886 en un semanario de Nueva York, y siguió en distintos formatos hasta que en los años treinta tuvo su propia revista. Era solo un nombre, Nick Carter, y sin ningún autor en concreto. Era un personaje virtuoso y honesto hasta la saciedad, bien parecido y maestro del disfraz, que luchaba contra el Crimen en unos relatos llenos de acción, y que fue evolucionando a través de los años hasta convertirse en los años sesenta en un super agente tipo James Bond.

Como contrapartida a las revistas pulps estaban las revistas slick con un papel más liso, más caro y duradero. Estas revistas, The New Yorker, Saturday Evening Post, Esquire y otras estaban dirigidas a la élite, vivían de los anuncios y pagaban más a los colaboradores.

El declive de las revistas pulp, y su final,  coincidió con la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Con la necesidad de atender a las tropas con un material editorial más manejable, duradero y también barato, surgió como alternativa el paperback, el libro de bolsillo.

En esta línea editorial y tipo de formato pulp es en donde va a  desarrollarse el género hard-boiled, en revistas como Detective Story, Dime Detective, etc. Pero sobre todas va a destacar una, que va a ser la revista fundadora y auténtica cuna del género: Black Mask Magazine.


Escritores XIX
Revista Black Mask